Asesor de ARCO en reunión con un cliente

Proceso

Cinco etapas para ordenar su patrimonio

Nuestro proceso está diseñado para acompañar a cada familia desde la primera conversación hasta el seguimiento continuo. Estructurado, transparente y siempre adaptado.

Descubrimiento

Escuchamos su historia y entendemos sus objetivos.

Diagnóstico patrimonial

Ordenamos su patrimonio e identificamos puntos clave.

Diseño de la estrategia

Definimos un plan integral y personalizado.

Implementación ordenada

Ejecutamos cada decisión con coordinación y acompañamiento.

Seguimiento y reporting

Monitoreamos resultados y ajustamos la estrategia en el tiempo.

Cómo trabajamos

La confianza se construye en la transparencia del proceso

Cada etapa tiene sus objetivos claros y sus entregables definidos. No comenzamos la siguiente hasta que la anterior esté completamente comprendida y acordada con el cliente.

La relación con ARCO no tiene vencimiento: la quinta etapa de seguimiento es continua, con revisiones periódicas y un canal de comunicación directo con los socios.

Iniciar el proceso
  1. 01
    Descubrimiento

    El objetivo de esta primera etapa es comprender el contexto completo antes de proponer cualquier solución. Comenzamos con una conversación abierta, sin formularios rígidos ni compromiso comercial, para conocer la historia familiar, la situación patrimonial actual, los objetivos personales y las principales preocupaciones.

    En esta instancia no buscamos hablar de productos ni presentar respuestas prediseñadas. Buscamos entender qué construyó el cliente, qué quiere preservar, qué necesita ordenar y hacia dónde desea proyectar su patrimonio. Esta mirada inicial nos permite construir una visión clara, humana y realista del punto de partida.

  2. 02
    Diagnóstico patrimonial

    Una vez comprendido el contexto, ordenamos y analizamos la información disponible para identificar los principales puntos de atención. Revisamos la composición del patrimonio, los activos existentes, las inversiones, la liquidez, los riesgos, la estructura legal y fiscal, y las necesidades actuales y futuras de la familia.

    El diagnóstico permite transformar información dispersa en una lectura clara y organizada. Muchas veces, esta etapa representa la primera vez que el cliente puede visualizar su patrimonio de manera integral, entendiendo no solo dónde está parado hoy, sino también qué aspectos requieren revisión, protección o mejora.

  3. 03
    Diseño de la estrategia

    A partir del diagnóstico, diseñamos una estrategia integral y personalizada. El objetivo es definir un camino posible, alineado con la realidad patrimonial del cliente, sus prioridades familiares, sus objetivos de inversión y sus necesidades de planificación a corto, mediano y largo plazo.

    La estrategia puede incluir decisiones vinculadas a inversión, ordenamiento patrimonial, planificación fiscal, protección familiar, sucesión o coordinación entre distintas estructuras existentes. Cada alternativa se presenta con claridad, explicando beneficios, riesgos e implicancias, para que el cliente pueda tomar decisiones con información completa y sin tecnicismos innecesarios.

  4. 04
    Implementación ordenada

    Una vez definida la estrategia, acompañamos su implementación paso a paso. Esta etapa consiste en transformar el plan diseñado en acciones concretas, cuidando el orden, la coherencia y la coordinación entre todas las partes involucradas.

    Trabajamos junto a abogados, contadores, asesores financieros u otros profesionales de confianza del cliente, procurando que cada decisión se ejecute de forma alineada con la estrategia general. El objetivo es simplificar el proceso, evitar esfuerzos aislados y permitir que el cliente no tenga que asumir solo la tarea de conectar cada aspecto patrimonial, legal y fiscal.

  5. 05
    Seguimiento y reporting

    La relación no termina con la implementación. El patrimonio cambia, la familia cambia y el contexto económico, legal y fiscal también. Por eso, el acompañamiento continúa en el tiempo, con revisiones periódicas que permiten evaluar resultados, detectar nuevas necesidades y realizar los ajustes necesarios.

    En esta etapa monitoreamos la evolución de la estrategia, revisamos si los objetivos siguen vigentes y entregamos reportes consolidados, claros y comprensibles. La finalidad es que el cliente pueda tener una visión ordenada de su patrimonio, sin perderse en información dispersa, y contar con un acompañamiento permanente para tomar mejores decisiones a lo largo del tiempo.